Logo Serena
Logo Serena

Azúcar, flores y muchos colores: estos fueron los ingredientes elegidos para crear la concha perfecta

Por Cristhian Noriega —

Tuvimos el gusto de conversar con Lorenzo Ruiz de Panificadora Bahía, actual administrador del negocio familiar. Nuestro acercamiento nace de la genuina curiosidad por conocer más sobre esta mítica panadería ensenadense. Desde que tengo uso de razón, en mi casa ha sido sinónimo del buen pan; Era el lugar adonde solía ir con mi abuela para surtir la mesa cuando había algo que celebrar o una fecha especial. Panificadora Bahía es una de esas marcas llenas de tradición que todas las familias de la localidad conocen. 

Mariconcha de Panificadora Bahia

La Mariconcha —invención del empresario Lorenzo Ruiz— es un sinónimo de aceptación. Este concepto ha evolucionado hacia un concurso drag durante el mes del Pride que reúne a talento de todo el estado para celebrar a la comunidad LGBTQ+.

La revolución panera que Lorenzo ha dirigido en los últimos años es un caso poco común en esta ciudad. Él ha sido el encargado de impulsar las innovaciones en el negocio familiar, comenzando con la aplicación de nuevos procesos administrativos, ya que su primera misión dentro de la marca fue lograr la institucionalización. Consecuentemente, se ha enfocado en crear nuevos sabores y diversificar la oferta gastronómica —un claro ejemplo son las paletas heladas a base de pan dulce—, con lo que ha logrado llamar la atención de las nuevas generaciones y consolidar colaboraciones con otras marcas locales. Su mente parece un sombrero mágico de donde no deja de sacar ideas. La clientela ha reaccionado muy bien a sus propuestas, premiando con su preferencia la labor en pro de la comunidad LGBTQ+. 

Lugares como Panificadora Bahía se distinguen por haber estado presentes en varias etapas de la vida de los ensenadenses. Gracias a la visión de Lorenzo, han logrado relevancia cultural contemporánea, pero lo que nunca ha cambiado es la calidad de su producto. 

Lorenzo Ruiz para Revista Serena 02.
Lorenzo Ruiz para Revista Serena 02.

Revista Serena: ¡Cuéntanos cómo fue tu incorporación al negocio familiar! Aunque venías de trabajar en la industria de eventos y administración, ¿qué te motivó a involucrarte en el giro gastronómico? 

Lorenzo Ruiz: Tras haber trabajado durante cuatro años como ejecutivo de eventos en el Hotel Coral & Marina y certificarme como wedding planner, tomé la decisión de integrarme de lleno a la empresa. Mi primera misión fue aportar orden y formalidad administrativa a la estructura existente, demostrándole a mi mamá —quien representa la segunda generación del negocio— que mis conocimientos podían fortalecer la panadería. Con esos primeros resultados me gané el voto de confianza para impulsar nuevas ideas. 

Revista Serena: En una ciudad de perfil tradicional como Ensenada, ¿cuál fue el paso clave para romper el esquema de las generaciones anteriores? 

Lorenzo Ruiz: La incursión en redes sociales y publicidad exterior. Al principio existía la idea de que una panadería con tanta historia no necesitaba difusión digital; sin embargo, al dinamizar nuestras plataformas y colocar espectaculares en la entrada de la ciudad, logramos captar la atención de las nuevas generaciones sin descuidar a la clientela de toda la vida. 

Revista Serena: ¿En qué momento decidiste mostrar a Panificadora Bahía como una empresa LGBTQ+ friendly y cómo nació la Mariconcha? 

Lorenzo Ruiz: Buscando innovar para el mes del Pride 2020, les propuse a los panaderos crear una concha con los colores del arcoíris. El primer año la vendimos en mostrador como "concha arcoíris", pero internamente todos la llamábamos Mariconcha. Al año siguiente hablé con mi mamá para hacer el lanzamiento oficial con ese nombre en todas nuestras plataformas; su respaldo fue total y la respuesta del público resultó increíble. Hoy ha evolucionado hasta convertirse en un símbolo de la marcha Pride. 

Revista Serena: A la par de esta línea, has impulsado colaboraciones inesperadas. ¿Cómo surgieron proyectos como la paleta helada a base de pan dulce y las ediciones especiales? 

Lorenzo Ruiz: Nació de las ganas de fusionar la tradición de nuestro pan con el formato artesanal de una paletería local que me gustaba mucho. Desarrollamos una paleta elaborada a base de pan dulce molido que ha sorprendido tanto a locales como a visitantes. A partir de ahí hemos mantenido la inquietud por experimentar: desde la concha de trufa hasta la Conchilicious —inspirada en los sabores del Duvalín—, cuyo nombre fue elegido en redes sociales mediante una dinámica. 

Revista Serena: En cuanto al certamen drag y la presencia de Panificadora Bahía en el Pride, ¿qué implica coordinar este despliegue? 

Lorenzo Ruiz: Es un esfuerzo logístico enorme que abarca desde la producción de audio y lonas hasta la elaboración de más de tres mil conchas que regalamos durante el recorrido, sumado a la participación de nuestras reinas embajadoras de Mexicali, Tijuana y Ensenada. El certamen es una plataforma donde buscamos impulsar el talento local respaldándolas con premios en efectivo, patrocinadores de belleza, hospedaje y producción profesional. 

Pan dulce de Panificadora Bahía

Revista Serena: A lo largo de este camino, ¿han enfrentado momentos de resistencia? 

Lorenzo Ruiz: En una ocasión un usuario intentó generar una controversia en redes sociales atacando la propuesta de la marca. Nuestra postura fue mantener la calma y no engancharnos. Lo más gratificante fue ver cómo la propia comunidad y nuestros clientes salieron a defender el proyecto, disipando la situación rápidamente. 

Revista Serena: ¿Qué sigue a futuro para Panificadora Bahía? 

Lorenzo Ruiz: Seguir afianzando nuestra presencia en la región. Actualmente nuestro objetivo prioritario a mediano plazo es la apertura de una nueva sucursal para consolidar la marca con un segundo punto de venta en Ensenada. 

Revista Serena: Para quien busca emprender o aportar innovación dentro de una empresa familiar, ¿cuál es el aprendizaje clave para lograr esa transición de manera respetuosa? 

Lorenzo Ruiz: Llegar con humildad. El error más común es querer cambiar todo. Hay que aprender primero del funcionamiento interno y de la experiencia de los fundadores; solo comprendiendo el negocio desde adentro se puede construir sobre el legado existente y evolucionar con éxito. 

Te puede interesar