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Salud

EL RUIDO COMO FICCIÓN: ¿qué pasa cuando la distracción ya no es suficiente?

Por Valeria Meléndrez Hernández
Fotografía por Lauro Alberto

Fotografía por Lauro Alberto

Salir de fiesta a veces es una forma de escapar de lo que sentimos. Poca gente habla de esta parte: cuando hay un problema o no entendemos nuestras emociones, solemos buscar distracciones para no sentir. Preferimos rodearnos de ruido porque estar a solas con lo que sentimos puede incomodar.  

¿Por qué incomoda estar solo? Para algunas personas, mantenerse ocupadas o salir de fiesta frecuentemente puede convertirse en una manera de evitar estar a solas con sus emociones. Sí, por un momento parece funcionar. Te distraes, te ríes, bloqueas el dolor, pero después, al otro día, esa emoción vuelve porque nunca desapareció: solo fue evitada momentáneamente. El problema no es divertirte. El problema es cuando usamos todo eso como una forma de escapar constantemente de nosotros mismos.  

Te cuento:  

Las luces estaban apagadas en su cuarto, pero el ruido dentro de su cabeza seguía igual de fuerte. Miró el celular; era viernes. "¿Vas a salir o qué?", decía el mensaje. Aunque estaba cansada de sentirse vacía, respondió: "Sí, jalo". Se arregló rápido: puso música mientras elegía ropa. Usó maquillaje que cubriera el cansancio y perfume para sentirse distinta, como si pudiera ponerse otra versión de sí misma encima.  

Llegó la fiesta. Todo parecía funcionar por un instante: luces, alcohol, risas, gente bailando, humo, las fotos para redes y esas canciones que todos gritan, aunque nadie escuche realmente la letra. Ella sonreía, hablaba con todos, también subía historias como si estuviera viviendo la mejor noche de su vida. Quizá, por instantes, hasta ella misma lo creía. La fiesta tenía esa capacidad de hacer que todo se sintiera perfecto, aunque solo durara unas horas.  

Todo giraba alrededor de pasarla increíble. En lugares así, las emociones profundas suelen incomodar, entonces todos aprendían a esconderlas detrás de otra copa, otra dosis u otra salida el siguiente fin de semana. Por fuera todo parecía felicidad; lamentablemente, al final de la noche, solo quedaba un cansancio emocional mezclado con una sensación difícil de explicar.  

Como si después de tantas emociones el vacío siguiera exactamente en el mismo lugar. Ahí nadie preguntaba cómo te sentías de verdad; eso, a veces, también da descanso.  

Entre vasos llenos y conversaciones superficiales, logró escapar. Por unas horas parecía suficiente, pero después llegó el abismo.  

Cuando regresas a tu habitación, el contacto con la realidad se restablece. Todo sigue igual. Es como si las emociones pendientes regresaran con más intensidad.  

La inteligencia emocional también implica aprender a detenernos, identificar lo que sentimos y sostener nuestras emociones.  

Si hoy te sientes perdido, cansado emocionalmente o identificado con estas palabras, recuerda que no hay que cargar todo en soledad. Incluso en medio del caos, siempre existe la posibilidad de volver a empezar. Me despido por ahora, no sin antes dejarte algunas líneas de ayuda: profesionales listos para acompañarte en cualquier crisis.  

Líneas de Apoyo y Salud Mental | Atención 24/7  

• Línea de la Vida Nacional (800 911 2000): Principal centro de atención para crisis depresivas, prevención  

del suicidio y, específicamente, para el uso de sustancias y drogadicción.  

• Línea de la Vida 075 (Baja California): Servicio estatal gratuito de atención psicológica y contención emocional inmediata.  

• CONADIC (Línea de Ayuda contra las Adicciones): Puedes referir al mismo número nacional (800 911 2000) solicitando el área especializada en tratamiento de adicciones y consumo problemático.  

• SAPTEL (55 5259 8121): Sistema Nacional de Apoyo y Consejo Psicológico vía telefónica, ideal para intervención en crisis emocionales.  

• Emergencias 911: Para situaciones de riesgo inminente a la salud o seguridad que requieran traslado o intervención de la Cruz Roja. 

 

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