Alonso Rosales: la nueva ola culinaria en el Valle de Guadalupe
El chef Alonso Rosales, retratado por Ricardo Klef en Yuma Glamping del Valle, Valle de Guadalupe, junio de 2025.
Alonso Rosales ha construido un lenguaje gastronómico propio. Con más de ocho años de trayectoria entre México y Estados Unidos, su formación recorre cocinas del Valle de Guadalupe, Ciudad de México, así como Guadalajara. Disfruta operar basándose totalmente en la calidad de los ingredientes.
Bajo los principios del respeto al producto, el montaje se vuelve parte activa de la experiencia del comensal. Con este sello personal, ha ido construyendo poco a poco, desde la consistencia, su empresa especializada en servicios de catering para eventos; ofrece la premisa de crear momentos que permanecen. Su visión se traduce en un impecable servicio al cliente.
La oferta es estacional: vegetales de huertos locales y pesca artesanal se presentan con honestidad.
El valor diferenciador es crear atmósferas que trascienden el plato. Integrando el diseño de la experiencia desde la fase conceptual, logra que la ejecución dance en sintonía con la mesa. Esta visión atrae a quienes buscan autenticidad.
El legado que Alonso construye en la región se define por la creatividad. Una propuesta de vanguardia hecha con honestidad.
Ivanna Château en la experiencia gastronómica de Serena
Existe el deseo de explorar una cocina más honesta. A diferencia de otros chefs que parecen perder su identidad al importar un pescado de Tailandia y unas verduras del Valle de Napa para acompañarlos con un vino chileno, tenemos el curioso caso de Alonso Rosales: todos los productos que se sirven en su mesa son de procedencia local. Las verduras son del valle de San Quintín, los mariscos de Ensenada y siempre acompaña sus platillos con vinos del Valle de Guadalupe.
Es un caso que, aunque no lo parezca, da para reflexionar, porque cada vez más chefs optan por una cocina cosmopolita de inspiración mundial, dirigida a un público selecto que ha viajado por lo mejor del mundo. Se entiende el tipo de producto que buscan ofrecer, tal vez porque el mercado así se los exige, pero justo en eso hay una gran nobleza: la de poder disfrutar de una cena en el Valle de Guadalupe realizada con productos locales.
Otra cosa muy curiosa sobre el mercado al que se dirige este chef es que está enfocado en el público local, en el de Ensenada, a través de eventos como bodas y graduaciones, bufés para servicio de desayuno en hoteles o banquetes privados para grupos de personas (además del turista de California, claro). No existe una visión de servir solo a ese mercado internacional, lo cual se agradece, pues muchos otros únicamente se enfocan en ello. Y los que no lo hacen, parece ser que no tratan el producto ni la atención al cliente con la misma calidad con la que lo hace Alonso. Él no lo diseña pensando en un mercado de lujo; sin embargo, mantiene estándares internacionales, lo cual lo diferencia mucho de los otros servicios de banquetes de la ciudad.
Menú del chef Alonso Rosales