ALTER EGO
Este editorial de moda hecho en la ciudad de Mexicali, Baja California, es un claro ejemplo del talento que tenemos en esta parte del país, de toda la propuesta que existe. Personas que se atreven a soñar y crear imágenes que nos transporten a esos sueños que solo ellos pueden ver… Lauro Alberto es un fotógrafo que se apasiona por la atención al detalle de cada imagen, la moda refleja la misma disciplina, para completar estas imágenes el modelo, Iván, con su look tan impecable proyecta una disciplina equitativa a la de los artistas detrás de este proyecto.
Este equipo refleja una etapa de madurez visual muy clara. Tengo varios años siguiendo su carrera y puedo decir con orgullo que este editorial que publicamos en exclusiva es excepcional.
Fotografía y realización: Lauro Alberto
Modelo: Iván Soto
Moda: Alonso Romero
Alonso Romero cuenta con una impecable técnica de sastrería nada fácil de encontrar, limpieza en los cortes y una selección de telas exquisita. Cada pieza es fabricada a mano por él, lo que las hace aún más especiales. No obstante, al ser un servicio personalizado donde te toma las medidas, tienes una experiencia que solamente las grandes casas de moda ofrecen en nuestro país. Si nos lees desde alguna ciudad de Baja California o California, creemos que es elemental consentirte para una ocasión especial con sus diseños de sastrería, ese toque de diseño que te diferenciará. Lo memorable de los momentos importantes de la vida también se experimenta a través de la ropa, y es justamente ahí donde encontramos el atractivo principal de este creador.
Hemos trabajado con él en otras editoriales, como la de Luis Mata en Valle de Guadalupe, porque además de tener un diseño minimalista, mantiene mucho estilo queer e inspiraciones como Tom of Finland, así como la ciudad donde nació.
Es un talento de nicho, lo cual nos llama mucho la atención; no busca la sobreexposición y vive en paz con sus procesos creativos, los cuales suelen ser muy paulatinos.
Estos diseños tienen como inspiración principal el mar: los colores de la arena y el toque marítimo, presente en el sombrero; también los tonos en azul muy intenso —un marino casi negro—, como si fuera el océano a mitad de la noche iluminado por la luna llena.