Víctor Cisneros: Dancing on My Own
Mientras realizábamos la producción para nuestra historia de moda “Fashion on the Beat”, con una inspiración en el ballet, noté que la danza siempre ha estado presente en Revista Serena desde sus inicios. Por ello, nos pareció interesante explorar con mayor profundidad este concepto mediante una aproximación formal a dicha disciplina, entrevistando a un brillante bailarín con un porvenir aún más esplendoroso.
Víctor Cisneros, de 19 años, es un bailarín de alto rendimiento. Originario de San Luis Potosí, creció en Playa del Carmen, donde a los 12 años comenzó formalmente su formación dancística. Posteriormente continuó su preparación en Cancún, específicamente en Talulah Centro Integral de Danza; allí se graduó con especialidad en ballet clásico y jazz, con reconocimiento de la Secretaría de Educación y Cultura, además del Consejo Internacional de la Danza. Actualmente prosigue sus estudios en CID Centro Integral de Danza, en esa misma localidad.
Víctor Cisneros retratado por Luz Silva | IDENTIDAD (02)
Revista Serena: Para comenzar, cuéntanos acerca de tus tres experiencias profesionales más relevantes.
Víctor Cisneros: Para mí, las experiencias profesionales más importantes no se miden únicamente por los escenarios, sino también por las personas de quienes he aprendido. A lo largo de mi formación, tomé clases con grandes referentes nacionales e internacionales; entre ellos destacan Rosario Murillo, Martha Sahagún, Erick Rodríguez, Michael Bearden, Susan Stowe y David Nash. Cada encuentro amplió mi manera de entender este arte, permitiéndome construir una identidad propia.
Gracias a mi constante preparación, he recibido becas para continuar mis estudios o cursos tanto en el ámbito nacional como internacional. Cada una ha representado un reconocimiento a mi esfuerzo, además de una oportunidad para salir de mi zona de confort. Para mí, crecer como bailarín significa no dejar de aprender, aprovechando cada momento para acercarme al artista que quiero ser.
Revista Serena: La vida en la danza se rige por la disciplina. ¿A qué edad fuiste consciente de que este sería el camino necesario para alcanzar tu sueño de ser bailarín de ballet?
Víctor Cisneros: Siempre me ha gustado bailar, pero no fue hasta los 12 años, al entrar a la secundaria, que comencé a formarme en un estudio. A los 15 años, al ingresar a la preparatoria, tomé la decisión definitiva de dedicar mi vida a esto.
Esa elección implicó muchos sacrificios. Dejé pasar momentos importantes, alejándome de la escuela y de mis amigos de la infancia para entrar a un centro artístico, entregándome por completo a lo que amaba. Durante esa etapa desayunaba, comía, cenaba danza; prácticamente todo mi día giraba en torno al entrenamiento. Fue ahí donde entendí que quería que mi vida entera girara en torno a este arte.
Revista Serena: El ballet se distingue por su sentido de comunidad: entrenamientos y funciones suelen ser colectivos, salvo por los momentos en que un solista o una pareja se adueñan del escenario. Con esto en mente, ¿consideras que es un entorno competitivo?
Víctor Cisneros: Sí, considero que el ballet puede llegar a ser un entorno bastante competitivo. Desde el inicio estás rodeado de bailarines que buscan destacar. No obstante, creo que esa competencia es positiva cuando se utiliza como motivación para exigirse más.
Al mismo tiempo, es fundamental no perder el sentido de comunidad. Compartimos horas de entrenamiento, nervios y logros. He aprendido que es posible superarse sin dejar de apoyar ni celebrar el crecimiento de los compañeros.
Revista Serena: El ballet posee una gran tradición, pero hoy se reinventa mediante propuestas contemporáneas e historias modernas. ¿Cuál es tu visión para los próximos años y cómo imaginas el futuro ideal de la danza?
Víctor Cisneros: Creo que en los próximos años la danza evolucionará muchísimo, por lo que la corriente neoclásica tendrá una presencia mayor. Este estilo combina las bases del ballet clásico con una mayor libertad de movimiento, además de incorporar elementos contemporáneos.
Mi futuro ideal de la danza es justamente ese: respetar las raíces, así como la tradición sin temor a evolucionar, mezclar estilos o encontrar nuevas formas de contar historias.
Revista Serena: ¿Qué pieza musical, sin importar el género, te gustaría coreografiar para una presentación formal de ballet?
Víctor Cisneros: En cuanto al ballet clásico, me encantaría crear mi propia adaptación de El Cascanueces, conservando su esencia pero con un toque personal. En el ámbito neoclásico, me atraería trabajar con alguna pieza de Ezio Bosso o con músicas dramáticas que permitan una gran interpretación.
Además, cumplí el sueño de coreografiar Creep, de Radiohead. Es una canción muy significativa porque me acompañó en la adolescencia y, en marzo de este año, tuve la oportunidad de montarla como coreógrafo. Pude proyectar a través de otros bailarines algo que durante años viví desde el escenario; considero que esa obra ofrece innumerables posibilidades.


Revista Serena: Si pudieras colaborar con un diseñador mexicano para el vestuario de una de tus presentaciones, ¿con quién te gustaría trabajar y por qué?
Víctor Cisneros: Me encantaría colaborar con Patricio Campillo. Su estilo encuentra un equilibrio entre lo clásico y lo moderno, algo que conecta perfectamente con el lenguaje neoclásico.
Sus diseños podrían adaptarse al cuerpo del bailarín, acompañando el movimiento e integrando piezas de su propia estética dentro de una coreografía. La danza junto a la moda comparten el uso del cuerpo y las formas como expresión; por ello, una colaboración así daría como resultado una propuesta elegante, actual, visualmente poderosa.
Revista Serena: ¿Cuál es tu escenario soñado para presentarte?
Víctor Cisneros: Uno de mis escenarios soñados es el Palacio de Bellas Artes, en México, así como el Royal Opera House, en Londres.
De los teatros en los que ya he bailado, el que más se acerca a esa sensación es el Teatro José Peón Contreras, en Mérida. Su arquitectura e historia hacen que estar sobre ese escenario sea una experiencia completamente diferente.
Revista Serena: ¿Qué opinas de la tendencia del balletcore?
Víctor Cisneros: Me encanta que el balletcore devuelva la atención hacia la estética clásica de la danza e inspire nuevas miradas sobre este arte.
Sin embargo, es importante recordar que detrás de cada elemento hay años de preparación, esfuerzo, entrega. Lo ideal sería que esta tendencia se desarrollara con sensibilidad y respeto, integrando la voz de quienes viven la disciplina, además de reconocer el verdadero valor de su experiencia.